Desde la biblioteca de Capiscol…
Bernardino
Obregón: un burgalés reformador de la enfermería del siglo XVI en camino hacia
los altares
Esta quincena queremos dar a conocer a un ilustre burgalés, un tanto olvidado: Bernardino Obregón. Reformador de la enfermería moderna y de los hospitales, así como fundador de una orden religiosa. Fue además amigo personal de Felipe II, a quien asistió en sus últimos días.
Nació en el Monasterio de Huelgas el 20 de mayo de 1540. Hijo
de Francisco Gómez de Obregón y Juana de Obregón, pertenecientes a la baja
nobleza. Recibió una esmerada educación, acorde con su rango. Sin embargo, sus
padres fallecieron prematuramente, por lo que quedó a la custodia de su tío,
Fernando Niño, Obispo de Sigüenza.
Como muchos jóvenes de su época, se alistó en el ejército como
alférez y participó activamente en la batalla de San Quintín frente a los
franceses. Libró batallas en Italia y Flandes y su heroica actuación le abrió
la corte de Felipe II, quien le nombró Caballero de la Orden de Santiago.
A su
vuelta a España, su profundo sentimiento religioso, así como el contacto
directo con la muerte en el campo de batalla le marcaron profundamente y
comenzó a frecuentar el hospital de la corte. La actitud humilde de un
barrendero que ensució por un descuido el uniforme de Obregón y éste le
abofeteó, fue el detonante de su vocación religiosa para dedicarse al cuidado
de los enfermos. Vendió cuanto poseía. Repartió su herencia entre sus
familiares y los pobres e ingresó en la Orden Tercera de San Francisco de
Paula. Comenzó esta nueva etapa junto a seis compañeros con quienes compartió
su nueva forma de vida, caracterizada por la búsqueda constante en la mejora en
la asistencia a los enfermos.
En
1568 fundó una nueva congregación para ponerse al servicio de los hospitales
españoles: Mínima Congregación de los Hermanos Enfermeros Pobres. Un año más
tarde fue aprobada por el Vaticano.
Once
años más tarde, por encargo del monarca Felipe II, fundó el hospital de Santa
Ana, mantenido únicamente con limosnas y para lo cual Bernardino adquirió unas
casas en la calle Fuencarral. Llegó a contar con más de 80 enfermos y también
recogía a niños huérfanos que recogía de las calles de Madrid, para los que
fundó una escuela donde se enseñaba doctrina cristiana y a leer y escribir.
Cuando alcanzaban la edad adecuada, los ponía al servicio de maestros artesanos
para que les enseñasen un oficio.
Felipe
II ordenó años más tarde reunir en uno solo todos los hospitales de Madrid.
Nació así el hospital General, en la Carrera de San Jerónimo. Por expreso deseo
del monarca se encargó a Bernardino su gobierno. Obregón propuso entonces al
monarca la creación de una facultad de medicina en Burgos.
En
los sucesivos años, el burgalés viajó por toda España y Portugal, fundando y
reorganizando hospitales, incluso en cárceles y en hospitales del ejército. Asimismo,
se fueron uniendo muchos hermanos a su congregación.
Su vida llegó a su fin el 6 de agosto de 1599, como
consecuencia de la peste negra, contagiado por un enfermo. Gran lector y, sobre
todo, persona atenta y deseosa de aprender, hablaba y escuchaba a médicos,
cirujanos y boticarios de quienes aprendió y con cuyos conocimientos fue
mejorando el día a día de los hospitales.
Bernardino Obregón está en proceso de canonización en un
proceso que comenzó la diócesis de Madrid en 2009. En junio de 2024 se clausuró
oficialmente la fase diocesana en la capital de España. Toda la documentación
recopilada fue sellada y enviada al Dicasterio para las causas de los santos en
el Vaticano.
*Fuentes:
es.wikipedia.org/wiki/Bernardino_de_Obregon
(Consultado 13/05/26)
www.historia-hispanica.rah.es/biografías/19894-bernardino-gomez-de-obregon
(Consultado 13/05/26)
www.portalhiades.com/A_PHS/Otros20%enlaces/F_CANONIZACION/01%20BIOGRAFIA/BIOGRAFIA.html
(Consultado 13/05/26)
¡¡¡No olvides buscar el dato falso!!!
Dato falso sobre la última entrada
Dato falso en la anterior entrada:
Sus
lectores solicitan incesantemente que sea nombrado Caballero del Imperio
Británico


Muy
ResponderEliminarMUy bien
Muchas gracias por las recomendaciones.
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