Compartiendo lecturas


La familia: escuela viva de valores

El pasado día 15 de Mayo se celebró el Día Internacional de las Familias, efeméride que se celebra desde 1994 a instancias de la ONU. Es la ocasión propicia para promover la concienciación y un mejor conocimiento de los procesos sociales, económicos y demográficos que afectan a este importante núcleo de la sociedad.

Todos nacemos en el seno de una familia. Es la célula básica de la sociedad y el lugar privilegiado donde nos formamos como personas. Escuela viva de amor, entrega, generosidad, respeto, compromiso… Valores universales que son el mejor equipamiento con el que enfrentarnos a la vida.

La familia es consustancial al hombre.  Existe desde el origen de los tiempos, aunque sus formas y modelos han ido variando a lo largo de la historia. Actualmente debido a los vertiginosos cambios sociales y a los adelantos en el mundo de la medicina –muchas veces con grandes implicaciones éticas y deontológicas-  la familia es más plural que nunca, coexistiendo diferentes formas: familias nucleares (familia compuesta por un hombre y una mujer y sus hijos), familias monoparentales (familia compuesta por un solo progenitor y sus hijos biológicos o adoptados), familias reconstruidas (familias en las que los padres o las madres asumen hijos de relaciones anteriores de sus parejas)… El abanico es muy extenso, y exige nuevas formas de convivencia y organización que suponen un verdadero reto para la sociedad en su conjunto.

Funciones básicas de la familia:

  • Ofrecer una relación afectiva tierna y cálida
  • Satisfacer necesidades básicas
  • Aceptar y valorar al niño tal como es
  • Ser fuente de información y transmisión de valores
  • Funcionar como grupo de control, enseñar y obligar a sus miembros a comportarse de forma socialmente deseable
  • Ayudar a buscar soluciones ante los problemas
  • Ofrecer modelos de imitación e identificación
  • Fomentar la autonomía en lugar de la sobreprotección
  • Exigir responsabilidades conforme a las capacidades de cada uno
  • Ser el núcleo social que sirve de descanso y lugar para recuperarse de esfuerzos y tensiones
  • Ser un espacio de participación activa (cada uno participa en la medida de su edad y capacidad).

En la familia se establecen una serie de normas que organizan la convivencia. Éstas se  configuran en función de cómo en cada hogar se ofrece el cariño y se establecen los límites y la disciplina.


 Existen cuatro formas predominantes de ejercer la disciplina:

*Disciplina autoritaria:

Las normas no necesitan ser razonadas. Simplemente se dictan, se imponen. Los menores se entienden propiedad de los padres y deben someterse a su autoridad. Ha sido la forma habitual de disciplina en el pasado. Tiene muchas variante y grados en la forma de llevarla a cabo: con coherencia o no, con grandes dosis de afecto o no… Y dependiendo de ello, puede tener efectos socializadores buenos o nefastos.

*Disciplina a través del chantaje emocional:

El chantaje emocional al hijo o hija consiste en recurrir a señalar las consecuencias negativas que su conducta tiene para los padres o para el vínculo afectivo. Ej. “Si no haces esto, no te quiero”, “no sabes lo que me haces sufrir”. Este tipo de disciplina, si es la forma más frecuente de ejercerla, provoca aumento de la inseguridad en el vínculo de apego, baja autoestima, ansiedad y frecuentes sentimientos de culpa y rabia.

*Disciplina negligente “Dejar hacer”:

Se pueden dar dos tipos:

-Disciplina negligente “dejar hacer” (padres y madres no ofrecen a los hijos los cuidados  básicos como la protección, la vigilancia y el control educativo. Se desentienden de sus obligaciones básicas).

-Disciplina negligente “por amor”, educación democrática o negligencia educativa (como reacción al autoritarismo de épocas pasadas, se ha pasado al otro extremo) y se  basa en premisas como “De la letra con sangre entra a se aprende jugando” o “Del uso generalizado del castigo físico a considerar maltrato cualquier tipo de ejercicio de la fuerza física” o “pensar que el castigo es malo y hay que premiarles continuamente”.

Se espera de los niños que sean buenos hijos y escolares por mera atracción natural, sin utilizar correctivos que pueden llegar a traumatizar. Es útil recordar que no hay socialización ni aprendizaje sin esfuerzo y disciplina. Esta forma de  disciplina parte del error de considerar “iguales” a hijos y padres, educandos o educadores. Conviene recordar sin embargo que  la educación y en el vínculo del apego son relaciones asimétricas.
*Disciplina inductiva:

Los padres imponen normas que se basan en razones: (suelen dar explicaciones del por qué se ha de cumplir esa norma). Además, las razones que se  dan ponen de manifiesto el interés de cumplir la norma para quien tiene que obedecerla, no para quien la da. Asimismo la autoridad está dispuesta a cambiar la norma si existen buenas razones para ello. Este proceso de socialización en las normas va creando en los niños una autonomía moral muy positiva que guiará sus acciones.

De todo ello se desprende que la fórmula más aconsejable para ejercer la disciplina es:

AFECTO+USO DE REFUERZOS+UTILIZACIÓN ESPORÁDICA, COHERENTE Y CONSISTENTE DE CASTIGOS (evitar los FÍSICOS)+RAZONAMIENTO+RESPONSABILIDAD


A continuación exponemos un decálogo con pautas para construir una familia feliz

  1. Demuestra de forma incondicional el amor que sientes por cada uno de los miembros de tu familia
  2. Establece reglas y límites claros y justos, donde se combine la disciplina con el amor.
  3. Fomenta un ambiente de comunicación, apertura y alegría en casa que promueva la sana expresión de sentimientos y emociones. Evita burlas, críticas y comparaciones.
  4. Marca como prioridad los intereses familiares. Pasa tiempo en familia y realicen juntos por lo menos una actividad al día
  5. Programa cada semana una actividad familiar que os motive: salir a pasear, disfrutar de un juego de mesa, ver y comentar una película. Utiliza la creatividad para salir de la rutina.
  6. Procura tener un proceso de formación constante con el fin de tener más herramientas para enfrentar mejor los retos actuales de la familia
  7. Los miembros mayores de la familia deben ser guías positivos para los más pequeños
  8. Elabora un proyecto de vida familiar que incluya metas, objetivos y acciones para lograr el desarrollo integral y la realización de sus miembros. Revísalo periódicamente para actualizarlo según cada etapa de la vida familiar
  9. Cultiva la convivencia con las familias con las que compartes creencias e ideales
  10. Busca apoyo en instituciones o movimientos que ayuden a fortalecer los valores familiares.

Bibliografía sobre la familia en la biblioteca del Centro Cívico Capiscol

TITULO
AUTOR
LOCALIZACIÓN
En lo bueno y en lo malo, la experiencia del divorcio
E. Mavis Hetherington y John Kelly
159.9 HET en
¿¡Familias felices!?: claves para conseguir un entorno familiar feliz
Bill Lucas
316.3 LUC fam
Guía de virtudes para la familia: formas sencillas de lograr lo mejor de nuestros hijos y de nosotros mismos
Linda Kavelin Popov
37 POP gui
Educando protegemos: guía básica de la familia
Área municipal de Familia e Infancia
37 edu
Crecer con padres separados
Paulino Castells
159.92 CAS cre
El papel del padre
Ross Parke
159.92 PAR pap
La reinvención de la familia
Elisabeth Beck-Gernsheim
31636 BEC rei
Lectura y familia
Teresa Corchete
02 COR lec
La adopción: una guía para padres
Carmen Barajas (y otros autores)
159.9 ado


Fuentes:

*”Educando protegemos”. Guía básica para la familia. Ayuntamiento de Burgos (Gerencia municipal de servicios sociales, juventud e igualdad de oportunidades).2009


*www.salud180.com/salud-dia-dia/10-tips-para-construir-una-familia-sana

No hay comentarios:

Publicar un comentario